La localidad de Monroy, tal y como la conocemos hoy en día, nace alrededor del Señorío de Monroy, construido en el siglo XVI.
Según nos acercamos llaman la atención al ojo del observador unas torres que sobresalen del conjunto urbano; corresponden al Castillo, datado de la época de la reconquista (1329) y a la Iglesia, dedicada a Santa Catalina y construida en su mayor parte en el siglo XVI.
La localidad cuenta con una de las Villas Romanas más importantes de Extremadura, localizada sobre las laderas de dos colinas partidas por el cauce de un pequeño arroyo y cubriendo los restos de las edificaciones una extensión de 5 hectáreas.
Para todo aquel viajero amante de la naturaleza es paso obligado, no sólo por la cercanía del Parque Natural de Monfragüe, sino también por los maravillosos parajes que ofrece este municipio, como son los del arroyo del Cabril, donde admirar a la cigüeña negra.
